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15 de octubre de 2018

Servicios de salud más accesibles para acabar con la violencia contra las mujeres en Marruecos

Finaliza un proyecto que ha permitido formar a 190 profesionales de salud y sensibilizar a más de 8.000 mujeres y hombres frente a la violencia de género

No hay duda que la Región del Oriental, al éste del país, es una de las zonas más espectaculares de Marruecos. Poseedora de una historia y geografía apasionante, una riqueza humana inigualable y enormes potencialidades, esta región ha permanecido olvidada durante décadas a los ojos de los poderes públicos y las grandes estrategias de desarrollo. 

Enfermeras Para el Mundo trabaja en esta zona por el derecho a la salud y a una vida sin violencia desde 2012, cuando alertada por la elevada tasa de prevalencia de la violencia contra las mujeres en todas las provincias y que superaban la media nacional (62,8%- HCP, 2011), une sus esfuerzos con los de la sección del Oriental de la Asociación Marroquí de Planificación Familiar (AMPFO) para luchar contra este problema. 

Esta iniciativa se ha focalizado en el abordaje del problema de la violencia contra las mujeres desde una perspectiva integradora. Por un lado, desde los servicios de salud se ha puesto el foco de atención en las dimensiones física, psicológica y social de las mujeres; por otro lado, se ha coordinado con diferentes instituciones (justicia, policía, educación…) y organizaciones de la sociedad civil para dar una respuesta multidisciplinar en este ámbito. Así, con este proyecto se han alcanzado los objetivos previstos en materia de acceso a los servicios de salud puesto que se ha reforzado la capacidad de intervención de las unidades de atención a las mujeres víctimas de violencia a nivel hospitalario, se han consolidado los mecanismos de coordinación y colaboración local para una mejor prestación de servicios a nivel multisectorial y se han reforzado las prácticas en el ámbito comunitario para la prevención de la violencia.

Capacitación para el registro de casos y análisis de datos

Las acciones llevadas a cabo dentro de esta iniciativa han permitido formar en las tres provincias a 190 profesionales de enfermería y medicina para una mejor atención sanitaria a las víctimas de violencia, así como al personal del área de psicología y asistencia social en materia de apoyo psicológico y acompañamiento. Del mismo modo, se ha capacitado a casi un centenar de personas implicadas en el registro de casos y análisis de la información para un mejor dominio de estas técnicas. 

El equipo de responsables de la gestión de los centros de salud a nivel comunitario y provincial y de centros hospitalarios de referencia (un total de 55 profesionales) también han reforzado sus capacidades para una gestión más estratégica de las unidades de atención a las víctimas de violencia. 

Las acciones de coordinación llevadas a cabo, por otro lado, han favorecido una mayor toma de conciencia en la necesidad de establecer alianzas y crear sinergias entre las instituciones públicas y las organizaciones de la sociedad civil para en la lucha contra la violencia hacia las mujeres y el avance por una igualdad real. 

5.000 mujeres han tomado conciencia de la vulneración de sus derechos

El trabajo realizado con la sociedad civil a través de acciones de información y sensibilización han permitido que alrededor de 5.000 mujeres puedan tomar conciencia de la vulneración de sus derechos, pero también 3.000 hombres han podido acceder a informaciones, datos y reflexiones sobre un sistema que legitima la violencia y la necesidad de cambiar actitudes y comportamientos contra la discriminación de las mujeres.

El proyecto que ha terminado recientemente, se ha llevado a cabo entre 2015 y 2018 junto con la AMPFO con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Las provincias donde se ha llevado a cabo la intervención son Driouch al norte de la región, Figuig, al este y limítrofe con Argelia y Oujda-Angads, en la zona centro. 

El caso de Figuig, importante oasis sahariano del Oriental, resulta especialmente significativo. La situación de la mujer en esta provincia es la más precaria de toda la región. Los modelos tradicionales de género les han sometido a la dominación del hombre bajo un ideal de feminidad que les ha adjudicado el rol reproductivo y del cuidado y que ha sido desplazado al ámbito doméstico. En este contexto, la mujer aparece en su rol de madre y cuidadora o bajo una imagen infantilizada que espera la protección del marido. En este marco, la violencia contra las mujeres aparece como una práctica tolerada por la sociedad y asumida por los hombres que es necesario erradicar. 

 

Por eso, proyectos como éste que finaliza son tan necesarios aun hoy en Marruecos.

 

 


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