foto
25 de junio de 2017

Los derechos de la infancia, una responsabilidad de todos

La Organización de Naciones Unidas celebra el 20 de noviembre el Día Universal de los Derechos del Niño y la Niña. Con ello se pretende concienciar a la sociedad de la necesidad de protegerlos y promover su bienestar. Enfermeras Para el Mundo (EPM), sensible a su situación de extrema vulnerabilidad, trabaja para mejorar su presente y su futuro. En este sentido ha iniciado un nuevo proyecto con el objetivo de mejorar la protección de las niñas y niños víctimas de violencia en Marruecos.

Cada año nacen 132 millones de niños y niñas.  Uno de cada cuatro vivirá siempre en la pobreza más absoluta, y uno de cada doce morirá antes de haber cumplido los doce años. Un tercio de ellos no serán nunca vacunados y formarán parte de esos 2.400 millones de personas que según la Organización Mundial de la Salud no tienen acceso a los servicios sanitarios. 

Debido a la pobreza extrema, los frecuentes desastres naturales y la inestabilidad política y económica, los niños y niñas se enfrentan a situaciones de emergencia que desequilibran sus vidas, como la desnutrición, el abuso y las enfermedades. Lamentablemente, las niñas sufren más situaciones de vulnerabilidad que los niños: asisten menos a la escuela, tienen más responsabilidades domésticas, están peor alimentadas y sufren más peligro de ser vendidas o vejadas sexualmente.

Una de las violaciones más frecuentes de los Derechos Humanos es la violencia infantil. Según un estudio realizado en 2006 por el Ministerio de Justicia de Marruecos y UNICEF, los casos de violencia apenas son denunciados y mucho menos si se trata de supuestos de abuso sexual. El 87% de los niños y niñas dice haber sido golpeado en el colegio, mientras que el 73% de los profesores admite haber recurrido en algún momento a castigos corporales. Se han identificado casos de violencia infantil en diversos ámbitos: en la calle, en las comisarías, en el mundo laboral e incluso en las instituciones de beneficencia. La violencia aparece como un método educativo y un modo de regulación social culturalmente admitido.

Nuevo proyecto en Marruecos

EPM ha desarrollado una iniciativa en la Prefectura de Oujda-Angad, en la Región Oriental, que se lleva a cabo en colaboración con la Asociación Marroquí de Planificación Familiar (AMPF) y gracias al apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Por una parte, el proyecto va a formar a 66 profesionales de la salud  y personal sanitario de 29 centros del área urbana y rural.  De este modo, reforzarán sus habilidades en materia de cuidados y orientación en los casos de violencia infantil y mejorarán su capacidad para identificar este tipo de situaciones a través de las consultas. Para ello, se va a elaborar un manual de referencia para estos profesionales. 

Por otra parte, se coordinará a los diferentes actores locales implicados en esta lucha y se diseñará una estrategia de sensibilización e información para prevenir los abusos contra la infancia. 

Violencia de género

Asimismo, EPM tampoco se olvida de la violencia a la que se enfrentan las mujeres en Marruecos, ya que una de cada tres la sufre. Su objetivo es prevenirla y luchar para conseguir su erradicación. Por ello, en el marco de este proyecto, también se van a llevar a cabo campañas de sensibilización a diversos colectivos sobre la problemática de la violencia contra la mujer; los diferentes tipos de violencia; sus efectos a nivel personal, familiar y social; los recursos disponibles en la Región para proteger a las víctimas, etc…

De igual forma, se pretende concienciar a 10.000 estudiantes de secundaria de 16 institutos desde un enfoque de educación de pares-iguales para prevenir la violencia en los centros educativos de secundaria. Además, se va a formar a 20 mujeres líderes de varias asociaciones locales que dinamicen las asociaciones de mujeres de los barrios más desfavorecidos de la zona, y a 24 miembros del Comité de Jóvenes de la AMPF para que continúen con las labores de sensibilización en este colectivo. 

Este proyecto fomenta la participación e implicación de la sociedad civil en el proceso de cambio y desarrollo para lograr una sociedad más justa y libre de violencia, al tiempo que señala la responsabilidad del Estado como garante de los derechos de los y las ciudadanas. 

Días como el 20 de noviembre sirven para recordar que los derechos de la infancia distan aún mucho de convertirse en una realidad en numerosos rincones del planeta, pues aunque estén ratificados por los países,  no están garantizados. Enfermeras Para el Mundo rechaza todas las formas de violencia y lucha por su erradicación desde la práctica sanitaria para mejorar el bienestar de los más vulnerables, como son las niñas, los niños y las mujeres. 


Entidad auditada y tranparente
Compártelo en:
Facebook
Twitter
Youtube